miércoles 20 de octubre de 2010

La Cosas Nuevas

Como asustan, te dejan dudando de todo lo que creías que conocías, es ahí cuando los cimientos demuestran como están construidos. Uno cree que lo sabe todo, que lo tiene claro, que no hay nada que lo haga cambiar de opinión.
A veces es así, y esas cosas nuevas por las que pasas te confirman todo lo que sabias, todos tus pensamientos. Otras veces, no hacen más que sacudirte tus cimientos y tirar todo lo que te llevo una vida construir.
Yo soy de las que lleva rato empezando de nuevo. No soy constante, nada en mi vida lo es, ni mis gustos musicales, ni mis amistades, ni mis metas, ni mis pensamientos. Creo que esa es la única constante en mi vida, el cambio.
Es complicado, no se lo recomiendo a nadie. Nunca supe que era lo que quería de mi vida, nunca supe que buscaba. Y esa búsqueda constante se ve reflejada en mi vida estudiantil, cambie dos veces de carrera. Si, dos veces. Y eso sin contar las veces que durante la educación inicial me decidía por algo.
Uno que dice, y bueno, me va bien en estas materias a ver que puedo seguir por ahí. Bueno, a mí me iba bien en Matemática y en Historia, en lo exacto y en lo social. Soy Bachiller en Historia, y siempre, desde chiquita adore la matemática.
Como consecuencia me inscribí en la UBA para Licenciatura en Filosofía, creía que era algo que me gustaba, compartía varios gustos con mis compañeros, pero cuando comenzaban con los paros, las marchas, las protestas por todo y para todo, bajo el eslogan de “Para el pueblo lo que es del pueblo” ahí ya no me gustaba. Tras un tiempo de ir a clases y escuchar a los profesores y alumnos hablando de cualquier tema menos de la materia, deje. La lucha social no es lo mío.
¿Y ahora? Esa era la pregunta. ¿Qué me gusta? Sólo para confundirme mas, comencé a ir a las exposiciones y charlas de las universidades, a ver que onda, que era lo que podía gustarme. ¡Para que! Que mundo hay afuera, por favor. Una infinidad de carreras, y lo pero… ¡Todas me gustaban!
Pero en una de esas tantas idas y venidas pase por un puesto donde hablaba de Robótica, yo que me críe mirando Discovery Channel, quede loca. Lo primero que hice cuando llegue a casa, fui directo a la PC para entrar en la pagina que daba el folletito, un lugar que nunca, eso si, nunca había oído nombrar, la Universidad Tecnológica Nacional. Empecé a husmear por todos lados, a leer los programas y a ver todo lo que ofrecían. Estaba Ingeniería Electrónica, que más o menos tenia que ver con esto de la Robótica que era en fin lo que buscaba. Bueno... que sé yo… parece interesante… Ya fue, como te anotabas vía Web, llene un formulario y listo.
No volví a pensar en eso. Seguí mirando que me ofrecía la vida, Policía Científica también estaba entre mis preferencias, Armamentos era lo mío. Averigüe y en diciembre del 2007 (un año después de haber terminado la secundaria) me llaman para hacer os tramites para ingresar. Pobre de mí, mido 1,50m y como mínimo piden 1,55m ¡Que bajón! No entre… ya era diciembre y las inscripciones habían terminado. Volviendo a casa después que me dieran la noticia me acorde que me había inscripto para el curso de ingreso de la UTN, bueno, algo es algo.
Comenzado el 2008, caí en Haedo. Una facultad muy linda, la verdad. Limpia, tranquila, ordenada en cuanto a lo burocrático, siempre me atendieron bien, muy gentiles todos. El curso consistía de tres partes: Matemática, Física e Introducción a la Universidad. Bastante llevadero y no muy complicado. Hice los parciales y la verdad que me fue bien, no me puedo quejar. Buenas notas, ingrese.
Mi sorpresa fue cuando mis familiares se enteraron. ¿Entraste? ¡Si es re difícil! Jajaja, no lo podía creer, ¿eso, difícil?
Comencé la carrera, el primer año lo único de Electrónica y hasta ahí era Informática, que era básicamente programación. No me gustó, pero bueno, es el comienzo, después será mejor. Mi primer año en la facu y aprobé 5 de 7. Casi me deprimo, y mi viejo casi que me pega.
Comienzo segundo ya con menos ganas, recruzando dos y encima seguía con programación. Durante este tiempo en la facu fui conociendo a mucha gente, y a sus carreras también. En Electrónica había hecho amigos, pero no eran muy sociables que digamos y tampoco tenían muchos intereses fuera de la facu.
Me fui metiendo en las otras clases que no eran las mías a ver que encontraba, y las de mecánica resultaron ser lo mas divertidas del mundo, eso quería yo, para eso me había anotado a la facultad. Y los chicos, uno más copado que el otro.
Pregunte, pregunte mucho, y con un poco de guía me fui decidiendo, no deje las materias que cursaba, seguí estudiando para no perder el ritmo, pero al año siguiente me cambie. Lo dude mucho, cuando fui a dejar los papeles me temblaban las manos. Lo pienso ahora y me agarra taquicardia…

1 Notas al Pie:

Ernesto dijo...

"Vivir es cambiar: en cualquier foto vieja lo verás..."
Homero Espósito